viernes, 21 de septiembre de 2018

Buddha bowl de inspiración tailandesa




Qué ganas tenía de volver a compartir en los Findes Frugales de Marcela
Cavaglieri pero con el verano de por medio y el slow concept que
últimamente me he auto impuesto tengo dos super DIY empezados desde
hace tiempo y no los termino.

Y como se trata de no sentirse mal por procrastinar, ese verbo que se ha puesto
tan de moda y que en realidad no quiere decir otra cosa que diferir, aplazar,
elijo hacer otra creación frugal y mostrárosla hoy.

Mi amiga Ana me regaló una preciosa falda de tejido Batik que trajo de
Tailandia. El batik es una técnica de teñido de tela por reserva, como el
Tie Dye o el Shibori, que consiste en aplicar cera sobre las zonas que no
se quieren teñir. El proceso se repite para ir formando los dibujos y
sobreponer colores. Es característico el uso de puntitos en sus diseños y
es una técnica bastante extendida en Indonesia y los países de alrededor.

Como sé que no lo voy a utilizar como falda porque para ello hay que tener
la gracia y el saber hacer de las mujeres de aquella zona, decidí convertirla
en un precioso mantel: descoser el lado corto que une la pieza y ya está.
Así de fácil y rápido.

Tanto que he tardado más en montar la mesa para mostrároslo que en
convertirlo en mantel ;-)

Saqué algunos de los souvenirs que traje de mi viaje a Tailandia hace
dos veranos y creé un Buddha bowl de inspiración tailandesa.

Los Buddha bowls tan de moda en el mundo foodie no son más que cuencos

en los que se combinan alimentos saludables: un único plato que contiene

diversos tipos de nutrientes beneficiosos para la salud.


El que os presento es un bowl dulce pero sin azúcar ¿Cómo es posible?
Utilizando plátano maduro y preferiblemente congelado.

Lo demás ingredientes: espinaca, rúcula, remolacha, frutos del bosque (también
mejor congelados), leche de coco, una cucharadita de curcuma, otra de maca y
una de jengibre.

Todo a la batidora y una vez procesado al bowl.





Después podremos completar y decorar con toppings de nuestro agrado:
semillas, ralladura de coco, frutillas...




Todos estos ingredientes son considerados actualmente superalimentos por lo
que tendremos un super cuenco dietético, saludable y rico. Si lo encuentras
poco dulce puedes añadir dátiles medjoul. Yo no tenía en ese momento pero
para mí resultó bastante dulce y eso que soy muy golosa.

Como salió mucha cantidad, más ahora con Javier fuera, distribuí en botes
lo que me sobró, lo guardé en la nevera y he estado comiendo de ello toda la
semana, cambiando los toppings o añadiendo más leche para convertirlo en
smoothie.

Una manera de batch cooking como llaman ahora a hacer más cantidad 

cuando se cocina y así poder guardarlo para otro día en que lo usaremos 

combinando o mezclando con nuevos ingredientes.



¡Os deseo un feliz fin de semana!



viernes, 7 de septiembre de 2018

Sobre dalias y la muerte lenta de los blogs




Seguramente os habrá sorprendido el título de este post y también os
preguntaréis que tienen que ver las dalias con la muerte de los blogs.

En realidad nada pero quienes me seguís sabéis que éste es un blog en el
que la fotografía tiene un protagonismo importante y para ilustrar un tema
tan serio (y triste) como la supervivencia de los blogs qué mejor que unas
preciosas imágenes de dalias que ahora están en plena temporada de
floración.




Sé que muchos de mis lectores sois blogueros y que el tema no os sonará a
nuevo.

De hecho hace ya mucho tiempo que se venía notando la caída de visitas a
blogs y se hablaba de ello. A principios del 2011 (justo cuando yo creé el mío)
un artículo en el New York Times sugería que los blogs estaban muriendo,
que las nuevas generaciones estaban perdiendo interés en ellos a favor de las
redes sociales, por entonces Facebook y Twitter ¡Y aún faltaba por llegar
Instagram!

Yo me negaba a creerlo, de hecho para mí entonces las redes no eran más
que una manera de compartir mi contenido del blog, de darlo a conocer.
Nunca me han enganchado Facebook ni Twitter. 

Ni siquiera Pinterest, lo he utilizado para dar a conocer mis fotografías y me

ha gustado visitarlo de vez en cuando para encontrar inspiración pero me

resulta repetitivo y, como todas las redes, ha acabado perdiendo su esencia y

transformándose en un tótum revolútum en el que tiene cabida de todo sin

que haya una criba de calidad, además de convertirse en una "Vía" usada por

algunos para legitimar impunemente el compartir imágenes no propias.



Cuando surgió Instagram abrí el perfil de @hamptonsc pero sin dedicarle
demasiado tiempo ni cuidado. Mi prioridad seguía siendo nutrir mi blog de
contenido de calidad.




Sin embargo, a partir de un determinado momento la caída en el número
de visitas al blog empezaba a evidenciar que la cosa estaba cambiando. Cierto
que para mí las cifras no habían sido nunca lo más importante, estuve mucho
tiempo posteando diariamente, sacando el tiempo de mi sueño y descanso sin
importarme que apenas tenía visitas. Pero de qué sirve crear un contenido
cuidado si no lo ve nadie porque no tienes presencia en los medios que lo
dan a conocer, en las redes sociales.

Reconozco que la desmotivación hizo algo de mella en mí y si a ello le añadimos
el impás que supuso la enfermedad y muerte de mi padre y cómo a raíz de ello
empecé a replantearme muchas prioridades...

El blog empezó a pasar a un segundo plano en mi vida y tras unos meses
empecé a compartir con más ganas en Instagram y a ver su potencial.

Demasiado tarde, desde luego, la nueva red estaba igualmente "prostituida" o
vendida a intereses de pago, como más nos guste expresarlo.




Sin embargo respondía a mi necesidad de crear y compartir, de una manera
mucho más cómoda e inmediata, aunque incluso entonces me negaba a aceptar
la tan anunciada larga y lenta muerte de los blogs

Cuando este año se empezó a aplicar el nuevo reglamento de protección de
datos de la Unión Europea y esto afectaba a todos los ámbitos se armó un
gran revuelo en el mundo blogger. Las suscripciones de los lectores tenían
que ser revisadas para que aquellos dieran su consentimiento, los enlaces y
cajetines de suscripción debían respetar un formato... Hacerlo uno mismo
suponía informarse, hacer cambios en las entrañas del blog y, qué queréis
que os diga, una está ya muy mayor para ésto. Unos años antes me hubiera
quedado tres o cuatro noches sin dormir y, de una u otra manera, lo hubiera
solucionado. O bien hubiera podido pagar a alguien para que lo hiciera
correctamente... 

¿Realmente merecía la pena hacerlo teniendo en cuenta que las visitas al blog
habían bajado considerablemente y el número de suscriptores hacía tiempo que
apenas había aumentado?

Corté por lo sano, borré todas las suscripciones, quité el cajetín de suscripción,
los enlaces de contacto y no eliminé la opción de comentarios porque ya me
parecía demasiado (aunque parece ser que incluso en ello se puede estar
incumpliendo la dichosa ley)




Esta ley fue la puntilla que me hizo empezar a pensar que quizás, si no la
muerte, sí se ha producido un replanteamiento lento del mundo bloguero.





En mi caso seguiré manteniendo el blog, espero postear más a menudo
pero sin obligarme.

Estaré más activa en Instagram porque esa dosis diaria compartiendo
inspiración colma mi necesidad de sentir que estoy aportando y sigo creativa.
Pero cuando tenga algo importante que decir y compartir será aquí donde me explaye.

Gracias por estar ahí, por escucharme y contarme vuestros puntos de vista.



domingo, 15 de julio de 2018

Reto #MasterManitas HomeServe España




Tenía muchas ganas de compartir con vosotros mi experiencia en el reto Máster Manitas organizado por HomeServe España en el 

que varios bloggers españoles fuimos desafiados a enfrentarnos para resolver diversos problemas domésticos que frecuentemente 

se presentan en nuestros hogares y que podemos arreglar nosotros mismos poniendo en práctica algunos trucos y consejos que 

allí aprendimos.





La experiencia ha sido para mí realmente divertida y enriquecedora.

El equipo HomeServe cuida al máximo el trato y los detalles lo que supone una

tranquilidad, tanto si pones tu casa en sus manos a través de sus reformas,

reparaciones o seguros, como si colaboras con ellos.





La idea era enfrentar a blogueros acostumbrados al Do it Yourself y el
bricolaje para poner a prueba nuestros conocimientos y enseñarnos a
perfeccionarlos.

Cada reto enfrentaba a dos blogueros del que saldría un ganador
#MasterManitas, aquel que realizase mejor la prueba en el tiempo establecido.

Pero mejor si veis el funcionamiento del concurso en este pequeño y divertido vídeo 




Como veis fue toda una experiencia la grabación en sí misma, pasando por
maquillaje antes de ponernos delante de las cámaras y los focos. Era mi
primera vez en un rodaje y debo reconocer que iba algo nerviosa pero el
ambiente agradable y distendido hizo que desaparecieran todos mis miedos 

¡Realmente lo disfruté a full!!!




En mi primer reto me enfrenté a Esther de Handbox y en mi segundo reto




No os voy a decir a qué retos me tuve que enfrentar (aunque por las fotografías
los podréis imaginar) ni quién ganó en cada uno de ellos. Mejor si veis los vídeos
porque, además de superdivertidos, con ellos aprenderéis los trucos para salir
airosos en cada reparación.







En el canal YouTube de HomeServe tenéis todos los retos y otros muchos
vídeos que nos serán muy útiles si se nos presenta la necesidad de enfrentarnos
a diversos problemas domésticos.





Coincidir, además, con amigos blogueros a los que hacía tiempo no veía fue
realmente agradable. Estuvimos tan ocupados y absortos con el rodaje que
apenas pudimos tomarnos fotografías pero nos hicieron algunas en la espera
entre tomas, como ésta con Esther y con Javi de Yo no lo tiraría

Agradecer a HomeServe que pensara en mí para esta colaboración, siempre
es un auténtico placer trabajar con ellos.