domingo, 13 de mayo de 2018

La Mamounia un icónico hotel en Marrakech Marruecos




Hoy visitamos uno de los hoteles más míticos de todos los tiempos, La Mamounia, situado en la ciudad 

de Marrakech.


Fue construido en los años veinte del siglo pasado sobre los jardines que el sultán Sidi Mohamed Ben Abdellah regaló a uno de sus hijos por su boda y decorado en un lujoso estilo art déco que permaneció 

hasta su remodelación en 1986, con la que se buscó darle una apariencia más acorde a su localización,

la de un palacio de estilo árabe/andaluz, en el que a la elegancia de la auténtica tradición marroquí se 

uniera una decoración más actual, obra del interiorista francés Jacques Garcia.







Son muchos los personajes importantes que se han hospedado en este hotel,
como Winston Churchill que pasaba allí largas temporadas y lo consideraba el
lugar más bonito del mundo, de ahí que una de las suites actuales esté dedicada
a este político. 

Franklin Roosevelt, Chaplin, Hitchcock, Rolling Stones... Muchos artistas y
famosos han tenido y tienen especial debilidad por la ciudad rosa y por este
hotel.

En su época dorada, Marrakech se convirtió en un paraíso soñado para los
europeos que acudían a ella buscando la fusión de África y Europa, la unión
de exotismo y ambiente internacional. Todavía hoy es el mayor atractivo de
esta ciudad marroquí/francesa y cosmopolita.






Las instalaciones y el servicio corresponden a un auténtico hotel de lujo.

Debo decir que son impresionantes pero, para mi gusto, demasiado palaciegas.
Prefiero con mucho el encanto y la privacidad de un pequeño riad (como el que
nosotros elegimos) con un ambiente más relajado y bohemio.





Apenas tomé fotografías del interior, demasiado oscuro y con exceso de
terciopelos y mármol, pero sí que dimos una vuelta por  las zonas
comunes y el área de boutiques.

Algo, sin embargo, me subyugó sobremanera: el olor.
Un aroma magnífico en el que enseguida adiviné una base de cedro que
impregnaba todo el ambiente y lo convertía en elegante por sí mismo. Lo
pensé en aquel momento y sabía que era algo que quería recalcar cuando
escribiese el post. Lo que no sabía es que ese olor estaba muy estudiado y
que yo no era la única persona a la que había atrapado.


Al informarme sobre el hotel, sus orígenes y su historia descubrí 

que el ambientador de La Mamounia había sido especialmente 

creado para conseguir ese aroma de cedro y dátil, ligeramente 

picante, que lo hace único. El hotel lo encargó a Olivia Giacobetti, 

que también ha creado aromas para Dyptique, Hermès o Guerlain.



Y sí, en aquel momento pensé que me hubiera gustado llevarme aquel aroma a
casa, pero lo que no se me ocurrió es que en el propio hotel hubiese una tienda
donde encontrarlo junto a otras ricas fragancias y ambientadores. No puedo
imaginar mejor recuerdo de ese viaje puesto que el olor es el sentido más
evocador.

Si ya habíamos pensado en volver a Marrakech, ahora con más motivo: ir a por
el ambientador de La Mamounia será mi prioridad. Aunque por su precio (50€
según he leído) podría traerme una maravillosa lámpara o alfombra, hay algo en
aquel aroma que lo hace irresistible. Ya me contaréis, quienes habéis visitado
este hotel, si vivisteis esa experiencia olfativa tan especial.




Uno de los objetivos al abordar la remodelación de las instalaciones durante los
ochenta fue no parecer un hotel sino una gran residencia privada, de modo que
se eliminaron elementos como la señalización, siendo sustituida por personal
que tiene como única misión acompañar a los huéspedes a través de las
distintas áreas y edificios.





Todas las habitaciones tienen terraza (patio las de la planta baja) que dan a los
maravillosos jardines, en mi opinión lo mejor del hotel junto con el aroma.




La combinación del rosa marrakech de las paredes y el precioso verde de la
carpintería es ideal ¿verdad?




El hotel está rodeado por ocho hectáreas de jardines muy cuidados, lo que lo
convierte en un remanso de paz frente al bullicio de la Medina y se encuentra
a tan sólo un kilómetro de la Plaza de Jamaa el Fna (unos catorce minutos
andando tranquilamente)




Merece la pena acercarse, tomar un aperitivo o café en una de sus terrazas y
disfrutar de un paseo por sus exóticos jardines.








Os invito a acompañarnos en este paseo a través de las fotografías que tomé.
Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros lo hicimos.












lunes, 30 de abril de 2018

Cosméticos, ¡todo al rosa!




Mientras estoy editando este post la incipiente primavera parece haberse
tomado un descanso: hace un feo día gris pero yo he decidido mejorarlo y
maquillarlo en rosa ;-)

Creo que ya os he comentado en alguna ocasión que no suelo maquillarme,
apenas un poco de rubor y algún labial protector en color suave.




Sin embargo hace poco tiempo empecé a descubrir las sorprendentes
transformaciones que se pueden conseguir con algunos trucos y he de
deciros que me he enganchado a los vídeotutoriales de maquillaje.

La "culpable" de ello es la preciosa chica que veis en la fotografía que sigue.




Su nombre es Jimena Reno, @renosaurio en Instagram, y llegué a su perfil
de manera casual porque, aunque sin saberlo entonces, le había hecho un

¿Lo recordáis? Si no lo visteis podéis pinchar en el enlace rosa de arriba.




A través de NachoUve, una estilosa pareja de hermanos blogueros que son
también de Ciudad Real y a los que sigo hace mucho tiempo, me enteré de
la colaboración de algunos influencers españoles en la campaña Blue BBVA
Challenge, un proyecto de esta entidad bancaria para apoyar a jóvenes
emprendedores.

En uno de los vídeos de la campaña aparecía una preciosa chica pintando en la

terraza del Círculo de Bellas Artes. La reconocí enseguida y me enteré que era

Jimena Reno, una instagramer con muchísimos seguidores, que tenía un canal

de YouTube con vídeos superoriginales, currados e inspiradores, que estudiaba

Bellas Artes en la Complutense y que había ganado el Nyx Spain Face Awards

2016 con sus artísticos vídeos de maquillaje.



Empecé a seguirla y, como le comenté a ella misma en una ocasión, con más
de cincuenta añitos me sorprendo a mí misma como si fuera una adolescente
disfrutando de sus fotografías, de sus vídeos de proceso de pintura al óleo y,
por qué no, de sus outfits y su vida actual en Los Ángeles.

Lógicamente no pretendo aplicarme su estética, aún me queda algo de sentido
común, pero es realmente una artista muy inspiradora y con un estilo propio
inconfundible.




Pero es cierto que he empezado a interesarme por el maquillaje, he ido
comprando algunos productos y comenzado a poner en práctica algunos
trucos, basados más en el juego de luces y sombras que en los colores, con
los que se consiguen volúmenes y resultados realmente sorprendentes.

Hay muchísimos tutoriales en YouTube pero he ido seleccionando y el canal
que más me gusta es el de Ali Andreea, elegantísima parisina de acogida
que además es superdivertida en sus tomas falsas del final de cada vídeo.
Os la recomiendo.




Sigo sin maquillarme totalmente a diario pero he incluido una base, algo de
contouring e iluminadores.

También cuido más mis manos últimamente, la manicura se ha vuelto un ritual
semanal con el que ahora disfruto, una especie de momento solo para mí que
me permite evadirme, relajarme y practicar meditación mientras se seca el
esmalte.




Además he introducido en mi dieta algunas vitaminas específicas para chicas
que van ideal para el pelo y la piel y que curiosamente se presentan en unas
atractivas grajeas rosas. Se llaman Glaan y las compré en farmacia.




Y ya puesta, amenazo con un tutorial de maquillaje en mi canal de YouTube.
No, tranquilas, era broma ;-)

Vosotras tenéis trucos o consejos de belleza que compartir.
Contadme, soy toda oídos.


lunes, 23 de abril de 2018

Libros con láminas de botánica y zoología





Como no podía ser de otro modo hoy, Día Internacional del Libro, nuestro
post tiene como protagonistas a dos de estos objetos que, lejos de verse
desbancados por las nuevas tecnologías, son cada vez más apreciados,
buscados y convertidos de alguna manera en piezas de culto, sobre todo
si como en este caso se trata de libros magníficamente ilustrados.

Puede que para lecturas cotidianas el ebook sea cada vez más utilizado pero

el libro impreso siempre conservará un lugar preeminente, primero porque

no todos los lectores se acostumbran al libro digital y después porque el libro

tradicional no es sólo un compendio de letras, frases, historias, conocimiento...

es un objeto que se disfruta con otros sentidos como la vista, el olor o el tacto. 



Ya sabéis que soy bibliotecaria y que el libro es el centro de mi trabajo.
Estoy rodeada de miles de ellos, los tengo que clasificar, manejar,
transportar, colocar... A veces son físicamente pesados y estar en los
depósitos de la segunda biblioteca más grande del país puede ser
realmente apabullante.

Cuando se alabean y resulta casi imposible mantenerlos colocados en las
estanterías, cuando un libro se descoloca y se pierde en la inmensidad de los
estantes, pienso en el adelanto que supone la digitalización documental o me
digo que no pienso volver a adquirir un libro de papel en mi vida.

Pero cuando estás delante de libros que son en sí mismos obras de arte,
independientemente y/o además de su contenido, me retracto de cualquier
pensamiento contrario a mi objeto de trabajo.

Hace dos navidades encontré en la librería de mi facultad los dos ejemplares
que os hoy presento y mi resistencia a auto regalármelos duro lo que tardé
en abrirlos. Ni siquiera pensé que ya tengo la librería de casa petada, con dos
filas de libros en muchos de los estantes, ni que se trata de dos ejemplares
de grandes dimensiones.

No, no lo pensé, sólo me dejé llevar y se vinieron a casa conmigo.

Creo que después de leer el post entenderéis porqué.

Quería presentároslos como se merecen pero el año pasado por estas fechas
no tuve ni tiempo ni ánimo para ello y tan sólo os los mostré en mi Instagram.
Así que no he querido posponerlo más y los traigo este año.

He tomado unas fotografías y he grabado un pequeño vídeo para que podáis
ver los detalles de estas dos preciosas obras.




Se trata de un libro de botánica y otro de zoología, dos disciplinas que siempre
me han apasionado y me evocan tiempos en que bibliotecas, gabinetes de
curiosidades o cuartos de las maravillas eran lugares de saber y conocimiento,
de descubrimientos... Me retrotraigo al ambiente decimonónico e imagino una
vida de exploradores, arqueólogos (disciplina que finalmente elegí para mi
formación universitaria), viajeros incansables y curiosos...

Finalmente mi vida no discurrió por los derroteros que imaginaba pero ser
bibliotecaria es la versión más cómoda y compatible a nivel familiar con aquella
que había soñado.





Botanicum, de la editorial Impedimenta, es un libro de gran formato que hace
un recorrido, a modo de visita a un jardín botánico, por muchos tipos de plantas
y sus flores.

Recuerda a los herbarios académicos de los que pude ver muchos durante el
tiempo que formé parte de un proyecto de digitalización de fondo antiguo en
los depósitos de las bibliotecas de farmacia y biología, así como a magníficas
ediciones originales de láminas de botánica que te dejaban sin palabras.

Botanicum es un libro de divulgación en el que se ha buscado objetividad
científica de modo que la autora del texto es Kathy Willis, profesora e
investigadora en las universidades de Cambridge y Oxford.

Las maravillosas ilustraciones son de Katie Scott y están pidiendo a gritos ser
enmarcadas. Ya os he dicho en varias ocasiones que no me gusta atentar contra
la integridad de los libros pero en este caso resulta fácil extraer las láminas y en
un momento dado volver a incorporarlas al libro con una cinta adhesiva de papel
japonés especial que se utiliza en restauración y encuadernación como os
cuento en el vídeo.

Este libro hace un recorrido desde las plantas más sencillas a las más
evolucionadas y lo hace de una manera científica pero accesible para que el
lector no especializado pueda entenderlo.

Incluye curiosidades de manera que leerlo resulta muy ameno ¿Sabías que los
cacahuetes crecen bajo tierra?

Al final ofrece un glosario de plantas ordenado por su nomenclatura latina y
un listado de sitios web donde buscar más información sobre  plantas.




La selección natural de Charles Darwin, en una elegante edición ilustrada de
NórdicaLibros, es la otra joyita que os muestro hoy.

La teoría de Darwin sobre el origen de las especies, surgida a mediados del siglo
XIX, supuso un auténtico hito dentro de la ciencia tirando por tierra muchos de
los planteamientos hasta entonces aceptados.

En sí misma esta obra es de lo más interesante pero si a ello le añades unas
ilustraciones bellísimas, el resultado te va a gustar mucho, mucho, te lo
aseguro.

Las ilustraciones, en blanco y negro, son obra de Ester García que recibió por
ellas el Premio Junceda Internacional. Las palabras del jurado al otorgarle el
premio fueron "preciosismo, delicadeza y elegancia". Después de ver el vídeo
no creo que puedas elegir otras.




Os dejo con el vídeo que espero os guste.




¡Feliz Dia del Libro!