domingo, 10 de diciembre de 2017

Mis granadas orgánicas y ecológicas



Cuando diseñamos el jardín de mi vivienda anterior reservamos un espacio para
huerto y pusimos varios frutales. Yo elegí un granado porque, además de dar
ricas granadas, es un árbol muy ornamental.

La flor del granado es preciosa y sus frutos están llenos de nutrientes con
muchas propiedades.

Cuando me mudé a Madrid con Javier, su padre se quedó con la vivienda por
lo que cada otoño mi hijo me trae un montón de granadas de "mi granado".

Ahora que uno tiene la sensación de que los alimentos que compramos no
son en su mayoría (aún) orgánicos ni ecológicos, nosotros al menos podemos
disfrutar de unas granadas saludables de producción local.

Lo cierto es que están riquísimas y para mí es una alegría comerlas, aunque
reconozco que desgranarlas es un poco rollo. Suelo desgranar varias juntas y
guardarlas en tarros de cristal que conservo en el frigorífico, de modo es fácil
añadirlas a ensaladas, zumos, porridges o tal cual como postre pues están tan
dulces que no necesitan más.


Según algunos estudios, la granada es una de las frutas que más beneficios

aporta al tener mucha vitamica C, A, E, B5, acido fólico, potasio, fenoles

naturales y altos niveles de antioxidantes.

Además la granada limpia las arterias por lo que mejora el flujo sanguíneo,

manteniendo las arterias limpias de depósitos grasos, y por lo tanto reduciendo

el riesgo de enfermedades cardíacas y vasculares.





Muchas noches sustituyo la cena por porridge o gachas hechas con distintos
superalimentos.

Por cierto, habéis visto cómo ha crecido el segundo tallo del Amaryllis que os
mostré en el post anterior. En tan solo una semana tiene las nuevas flores
punto de abrir.


Las gachas son superfáciles de hacer: leche (yo utilizo normalmente una lata
de leche de coco) puesta a calentar a la que echamos dos cucharadas grandes
de avena y los distintos superalimentos que podemos ir variando en cada
ocasión: chía, jengibre, maca, curcuma, té matcha... Seguimos calentando
unos tres minutos sin que llegue a hervir y dejamos enfriar.


Podemos tomarla templada o fría y antes de servir la completamos/decoramos
con semillas o frutas.

En esta ocasión eché piñones y, ¡cómo no!, mis riquísimas granadas ;-)


Os deseo una feliz y saludable semana.
¡Abrazos!

lunes, 4 de diciembre de 2017

Flor de Amaryllis nuevo must have en decoración




Si hasta ahora el Eucalyptus Gunnii ha sido el rey de los ramos de flores,

un nuevo must have ha surgido en decoración floral: la flor de Amaryllis.



Preparaos para ver esta exuberante y delicada flor embelleciendo todos los
ambientes en sus múltiples variedades y colores, sobre todo las de color
rojo durante esta temporada navideña.

Personalmente mi preferida es Amaryllis Exotic Nymph, de un suave color
melocotón y pétalos dobles e irisados que le dan un precioso aire decadente.

De momento no la he encontrado por lo que me hice con un lindo ejemplar
en color rojo tan acorde con estas fechas.

Preferí comprar una maceta con bulbo a la flor cortada, de este modo nos
aseguramos nuevas flores. 


Una maceta minúscula con un gran bulbo que ya tenía un tallo florecido y otro por florecer.



Corté la vara florecida para ponerla en un jarrón y de ese modo dejar crecer
más grande y fuerte el segundo tallo.


Ahora esperaré que crezca, al igual que el bulbo que tengo en un jacintero.
Sus raíces han empezado a crecer al tiempo que su tallo empieza a
engrosar y dentro de no mucho me regalará un precioso Jacinto rosa.



El Amaryllis cortado luce así de bonito sobre la mesa del comedor.

Me encanta la luz de esta época del año para fotografiar, es tan suave...
He subido las fotografías tal cual, sin necesidad de editar.



¿Os he dicho alguna vez que adoro las cajitas, especialmente las de lata?
Será porque me recuerdan a las que tenía de pequeña para guardar los

Así que cuando vi ésta con decoración de hojas tropicales en Mercadona no
pude resistirme y me la compré.

La crema de manos/cuerpo que contiene es muy gustosita y huele fenomenal,
ideal para proteger nuestra piel del frío que estamos empezando a sufrir.


Ésta será una supersemana festiva en España que espero disfrutemos y aprovechemos.

¡Besazos y gracias por vuestros comentarios de cariño en el anterior post!

sábado, 25 de noviembre de 2017

Resetear y empezar



Dicen que a los siete años las células del cuerpo se han renovado totalmente.
Físicamente, entonces, seríamos distintos.

Las vivencias acontecidas durante esos años también nos habrían hecho
cambiar. Somos iguales pero diferentes.

En marzo de este año mi blog cumplió seis años y seguramente durante ese
tiempo mi cuerpo y mi concepción vital fueron cambiando gradualmente, de
modo que un día me levanté con la convicción de que muchas de las cosas
que habían llenado mi vida durante ese periodo ya no me hacían sentir bien,
al menos no de la misma manera.

Entre ellas el blog o, mejor dicho, las obligaciones que me había autoimpuesto
hacia el mismo: postear regularmente, estar continuamente pendiente de las
redes sociales, intentar corresponder a comentarios y visitas...

La cuestión venía coleando desde hacía tiempo pero, de alguna manera, me
daba pena y/o miedo plantearme ciertos cambios, no sólo en cuanto al blog
sino en mi vida en general.


Imagino que la muerte de mi padre supuso también un punto de inflexión que
me hizo replantearme muchísimas cosas...

Realmente necesitaba parar totalmente, hacer algunos ajustes y muchos
cambios, reaprender a vivir y empezar a dar prioridad a lo más importante,
a mí misma.

Siempre había antepuesto lo correcto, lo que supuestamente está bien, a los
demás, lo establecido y me tenía bastante abandonada. Intuía que me agotaría
antes o después, que me quedaría sin energías para mí y para los demás.

Y eso es lo que he estado haciendo durante este tiempo, recargando energía.
Aprendiendo a llenar mi batería vital para poder responder a mis necesidades
y atender las de los demás cuando fuese realmente importante.

Reajustando mi concepción de bondad, solidaridad, efectividad, prioridad, resistencia...


He aprendido a dejarme llevar, intentar que todo surja de una manera natural,
sin forzarme, regalándome ese tiempo que pocas veces en mi vida me había
permitido. 

Ahora las únicas "imposiciones" que sigo son meditación, terapia y
auténtica vida lenta, porque las necesito, porque me hacen sentir bien y
ser mejor persona conmigo misma y con los demás (en este orden)


Y aunque nunca he sido demasiado crédula de lo esotérico, me he vuelto más
abierta a cualquier técnica, rutina o creencia que me haga sentir bien.

Por ejemplo, siempre he dudado que piedras y cristales puedan sanar,
emitir una energía tal que nos afecte positivamente. Sin embargo ahora
me he hecho con algunas, simplemente porque son bellas, fresquitas y
de tacto agradable.

Salvo el cuarzo rosa, desconozco el nombre y las supuestas propiedades
de las otras piedras, pero tocarlas me relaja y disfruto observando sus
transparencias, colores y reflejos.


Durante este parón virtual he recibido muchísimos mensajes
(¡¡¡GRACIAS DE CORAZÓN!!!) en comentarios, por mail, en instagram...
preguntando por mi ausencia y animándome a volver. Cada uno de ellos
ha sido un chute de motivación, lo que unido al gusanillo creativo, me ha
hecho dar por finalizado este periodo de descanso y desconexión.

No sé dónde leí, "si no estoy creando activamente algo, entonces 

probablemente estoy destruyendo algo". No puedo estar más de acuerdo: 

las personas creativas necesitamos de ello para sentirnos completos y plenos.


Así pues estoy de vuelta, ¡os echaba tanto de menos!!!!