viernes, 17 de junio de 2016

Un vestidor handmade * DIY



Aunque cuando leáis este post estaré ya de vacaciones, no he querido faltar a
los Findes Frugales de Marcela Cavaglieri con un DIY que preparé la semana
pasada y, que una vez colocado en su lugar, me sirvió para ir preparando el
equipaje de nuestro viaje a Tailandia al tiempo que organicé una parte de mi
dormitorio que quería destinar a vestidor.


Me hice con la base del embalaje de un electrodoméstico en madera
natural estratificada justo cuando iban a tirarla: nada más verla
visualicé cómo transformarla de manera fácil y económica en un
tocador/colgador.

Contaba con cuatro agujeros en los laterales con el tamaño ideal para
introducir en ellos unas varillas de madera. Como no me dio tiempo a
comprarlas en una tienda de bricolaje, utilicé una aguja de punto en
madera que tenía el mismo diámetro, cortándola en cuatro trozos
con una pequeña sierra.

Tampoco disponía de una tabla de madera para utilizar como balda pero
sí tenía en casa unas varillas de sección cuadrada: las corté a la medida
del ancho del tablero y las pegué entre sí con adhesivo Montack Xpress+.


De un viejo cinturón de cuero cortado en dos tiras hice unos colgadores,
fijándolos a la parte inferior del tablero con unos clavos.

Pegué la tablilla sobre las dos varillas superiores y un espejo redondo
(2,25€ en un bazar) en el centro del tablero.


Dos hembrillas en la parte trasera y a la pared.

Me encanta el resultado: útil, bonito y actual.



Junto al perchero/burro que hice en madera y cobre (aquí) y el viejo
tronco que transformé en taburete/mesita he montado un pequeño
espacio al lado de la pared de armarios de mi dormitorio que resulta
muy práctico para organizar la ropa y complementos al uso o preparar
el outfit del día siguiente.



Justo los días previos al viaje, este pequeño rincón ha resultado ideal
para organizar y preparar la ropa que me iba a llevar.



Ropa y calzado ligero, complementos veraniegos, trajes de baño y
pareos porque nuestro destino es tropical y vamos a pasar mucho calor.

No me olvido de la cámara, por supuesto, para inmortalizar aquella
exótica tierra y compartirla con vosotros.


Nos leemos a la vuelta y os recuerdo que podéis seguir nuestra
experiencia tailandesa en Instagram.

¡Feliz comienzo de verano!


lunes, 13 de junio de 2016

Tener mano verde



Hay personas que tienen "mano verde" y su sola presencia hace reverdecer
todo lo que está a su alrededor, como E.T. con su dedo mágico.

Es el caso de mi madre.

En las distintas viviendas que hemos tenido siempre ha habido jardín y,
además, alguna galería para las plantas de interior y preparar esquejes.

Ahora que están tan de moda las junglas urbanas me doy cuenta que en
casa siempre hemos tenido una: el único "capricho" que mi madre ha
exigido y el espacio en el que se encuentra más feliz.


Recuerdo cuando empezamos a vivir solas en el piso de Madrid: tenía una
terraza y quisimos llenarla de plantas que sobrevivían a duras penas a
pesar de los cuidados que les prodigábamos.

Era llegar mi madre y las plantas ya mostraban otro aspecto, incluso antes
de que "las interviniera".

Cuando me casé empecé a crear y cuidar un jardín, poco a poco fui
aprendiendo, no se me daba mal, pero las plantas de interior siempre
se me han resistido.

No soy mala jardinera pero no tengo mano verde, como tampoco
he heredado los maravillosos ojos verdes de mi madre, su capacidad
de entrega, su paciencia...


Las fotografías que hoy comparto con vosotros son de los distintos espacios
verdes de la casa de mis padres: la galería, el jardín de la fachada y el jardín
interior.

Hay una plantita que mi madre plantó en una jardinera y que cada año me
sorprende porque desaparece en invierno y en primavera las semillas que
dejó caer la temporada anterior empiezan a germinar invadiéndolo todo,
literalmente. Ya en un post anterior os mostré este pequeño milagro (aquí).

Me encanta ver cómo a principios de mayo comienzan a salir los primeros
brotes y cómo van desarrollándose, dejándose caer si están en macetas
colgantes o extendiéndose si están en el suelo.



Las semillas han ido pasando a otros espacios y nos regalan postales
como éstas.



He estado intentando averiguar su nombre por la red sin resultado.

Quizás alguno de vosotros lo conozca y me encantaría encontrarlo en
alguno de vuestros comentarios.

(Se trata de Cymbarlaria muralis. Gracias Rocío por tu comentario
en Facebook)


Siempre es un placer disfrutar de los espacios de mi madre, aprender
de ella, compartir con ella.

Ella es puro verde, la personificación de la Naturaleza,
como una diosa primigenia de la fertilidad.

¡Te quiero Mamá!



viernes, 10 de junio de 2016

Tapete en forma de hoja Monstera * DIY



¿Qué os parece el pequeño mantel con forma de hoja de Monstera deliciosa
que veis en mi mesa de salón?

Se puede hacer en cinco minutos y con tan sólo un trozo de fieltro, un pliego
de papel del tamaño que queramos tenga nuestro mantel, lápiz y tijera.


Dibujamos el motivo de la hoja sobre el papel, sujetamos con alfileres
al fieltro y recortamos.


Coste cero si, como yo, tenéis un pequeño tapete de juego en fieltro verde
que nunca usáis y anda guardado en el cajón de los "por si acaso".


Ahora tiene utilidad decorativa sobre mi mesa de centro, dándole un toque
veraniego y tropical que se acentúa con el macetero de cemento dorado en
forma de piña que hice hace poco (aquí) y al que he puesto una auténtica
corona de brácteas de la pieza de fruta que preparé hace unos días (aquí).

¿Sabíais que la parte de hojas de la piña se puede hacer germinar para
conseguir una planta que en veinticuatro meses da una piña?

A mí me ha parecido muy curioso y seguramente lo ponga en práctica.



Si os habéis fijado en la preciosa fuente de cobre esmaltado en color verde
con salpicaduras doradas, es una pieza alemana de los años 50 que se vino
conmigo a casa tras la merendola con que nos agasajaron el sábado los chicos
de La Recova para mostrarnos el nuevo espacio efímero que han abierto en
Decoracción 2016 (Barrio de las Letras de Madrid, C/San Pedro, 16), lleno
de genuinas piezas de estilo retro y que tendrán abierto durante todo el
mes de junio.

En la visita que Marcela, nuestra anfitriona de Findes Frugales, realizó a Madrid
el otoño pasado visitamos la tienda fija que La Recova tiene permanentemente
de El Rastro, ¿recordáis?


Esta semana recibí el último número de Kinfolk Magazine dedicado a los viajes
como experiencia enriquecedora. No sólo los viajes a lugares lejanos, cualquier
salida corta a nuestro entorno más inmediato puede aportarnos más, a veces,
que un exótico destino.



Yo añado que incluso no es necesario hacer maletas y salir de casa, podemos
hacer un viaje de inspiración desde el sofá, irnos a Argentina en un pispas
para visitar a Marcela Cavaglieri y desde allí ir saltando a otros tantos
lugares llenos de las ideas frugales que compartimos cada viernes.


¡Feliz fin de semana!