jueves, 14 de noviembre de 2013

Antigua tienda de ultramarinos convertida en salón






Macros de antiguas hormas de zapatero para compartir en
el encuentro de los jueves que organiza Nika Vintage




Y para mostraros un acogedor salón lleno de piezas únicas.




Antes era una tienda de ultramarinos a la que me enviaba mi madre
desde muy, muy pequeñita, con una nota de algún ingrediente
de última hora que necesitaba para hacer la comida.

"Ve en casa de Fulgencio y le enseñas el papel", me decía, y yo iba
obediente a hacer el mandao o recao, como se dice en mi pueblo.

Quiero recordar que el mostrador estaba en una especie de estrado,
o quizás es que yo era tan pequeña que me parecía altísimo y no
lograba ver lo que había encima o detrás.

Luego Fulgencio asomaba la cabeza, me sonreía y me preguntaba
qué necesitaba. Yo le entregaba la nota, él me daba lo encargado
y me iba a casa.

Hay una cosa de la que sí estoy segurísima, la estantería donde
estaba el chocolate y el color del envoltorio de la tableta de ese
chocolate puro, terroso y algo amargo: naranja y negro.
Creo que se llamaba El cristo de los Faroles, pero no he encontrado
en la red ninguna imagen o alusión a esta marca de chocolate
que tan grabada se me quedó.

Los cajones de fruta quedaban a mi izquierda y más de una
vez últimamente me he acordado de ellos.
Eran de madera gruesa y con cuerpo, nada que ver con los actuales.

Fulgencio había sido un alto militar en la República y
tras la guerra le obligaron a abandonar su carrera militar.
La tienda de ultramarinos situada en la primera nave de su casa,
en la plaza principal de mi pueblo, fue su salvación para poder
seguir viviendo.

Tras jubilarse la tienda pasó a su hija menor, Manoli, queridísima
vecina y la mejor amiga de mi madre.

Aunque ella tiene su piso más moderno y con todas las comodidades
actuales, tras jubilarse no quiso dejar la antigua casa de sus padres
en el olvido. En verano se traslada a ella porque sus gruesos
muros y el encantador patio la hacen de lo más deseable.

Amante de las antigüedades y con unas manos envidiables,
tras acometer una reforma, convirtió aquella antigua tienda en
un acogedor salón lleno de piezas con historia, recuperadas de la
familia y restauradas o actualizadas por ella.

Como esas hormas de madera de su abuelo que fue zapatero.




Aquí la vemos mostrándonos una cinta plantada sobre una piña y
rodeada de sus trabajos de restauración: mesa matancera, lámpara
art decó, baúl, ventanas de cuarterones convertidas preciosas
vidrieras pintadas a mano...

Un universo de evocación y amor por piezas cuyas
imperfecciones denotan una larga e intensa historia.




Espectacular esa antigua cómoda con espejo y sobre de mármol
en madera de raíz.

La fotografía antigua es original de sus abuelos y la mecedora
es encantadora, ¿verdad?




La máquina de coser aún funciona y la antigua radio conoció
muchas noches de radio pirenaica.

La sillita baja de niño también se usaba para la costura.




Manoli tiene en este salón los dos últimos cuadros que pintó mi
padre antes de perder la vista.

En uno aparece la plaza justo en la parte que ocupa la fachada
de la casa de Fulgencio.

El otro es de la ermita de la Virgen del Castillo, patrona de mi
pueblo, y que quedó inacabado pero por eso mismo, único.




La casa mantiene los originales techos de madera con bigas vistas
y también un precioso arco de medio punto en ladrillo que
contiene la puerta de acceso a las otras dependencias de la casa.

En otra ocasión os mostraré las altísimas y valiosas camas antiguas
vestidas con holandas de hilo y encajes artesanales.




Piezas de vieja porcelana y menaje, como el embudo y los
medidores de lata para aceite o leche.

Cuando hablo con Manoli de estos tesoros nos emocionamos.

Hay cosas, no obstante, que no entiende.
Hace tiempo le dije que si encontraba uno de los viejos cajones
de fruta de cuando la tienda era de su padre yo lo quería, porque ya
es muy difícil encontrarlos y son top trendy.

Ella se ríe y me dice que los últimos se los llevó Lolo, su esposo, a la huerta.
Os mostré los frutos de su huerta en nuestra mesa hace un tiempo (aquí)

Sólo encontraron un cajón de fruta y, según ellos, no muy presentable.
Les rogué que me lo guardaran como oro en paño,
seguro que lo que a ellos les parece impresentable tiene
gran encanto para mí.

Cuando lo tenga os lo mostraré y os mostraré también una
pieza que Manoli me regaló hace tiempo: un quinqué hecho hace
muchísimo tiempo con una lata.

Os dejo con unas imágenes del patio, encalado y con el
zócalo en azul medio.





El pozo, con una base en piedra tallada rústicamente, se encuentra
protegido por una ventanuca.

El tronco al lado, la maceta con el geránio...

Un pequeño oasis perdido en la antigua Beturia Túrdula,
nuestra tierra.









32 comentarios:

  1. Solo te voy a decir una cosa..Hoy tu post me ha hecho llorar... Gracias estimada Piola

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  2. A mi me has llevado hasta el pueblo de mi madre...Campillo de Llerena...no me puedo creer que seas de esa zona. Tengo muchas menos imágenes que tú guardadas en la retina pero conozco y siento cada una. Se de lo que hablas. Eres única enmarcando recuerdos.

    Gracias y feliz día

    Cris

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    1. Tu madre de Campillo de Llerena, Cris, la mía de Llera: qué sorpresa tan agradable saber que nuestros orígenes son tan próximos!
      Yo nací en Chillón, al lado de Almadén (Ciudad Real), que está a 7 km del límite con Badajoz y a 7 km con el límite de Córdoba: todo menos manchegos, que es lo que administrativamente somos ahora.
      Por eso me he remontado a época ibérica para localizar mi tierra y ahora veo que también la tuya.
      Besos grandes ^-^

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  3. Que post tan encantador, de verdad que maravilla tu narracion, los recuerdos, los rincones, cuantisimo encanto guarda todo!! Es un placer que participes con estas joyas en el macro del dia, muchimas gracias por regalarnos y compartir tantisima belleza! Y por supuesto gracias a Manoli por ser tan generosa y dejarnos entrar en su precioso mundo!
    Muchisimos besos Piola!!

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  4. Cuantos recuerdos nos traes,creo que ese macro del día nos va a poner nostálgicas a muchas.
    Esa hormas son preciosas igual que la casa de Manoli.
    Tu padre pintaba muy bien.
    Besos

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  5. Qué historia tan linda nos traes hoy Piola!! Cuántos recuerdos contenidos en cada objeto de la hermosa casa de Manoli, me ha emocionado mucho el cuadro de tu papi donde nos muestra la fachada de esta casa.......Y me he reído contigo recordando cuando llegabas a ese mostrador con el papelito del recao para Don Fulgencio.......Es una maravilla cómo nos describes todo y cómo nos lo muestras, una vez más, gracias!!
    Un besazooo!

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  6. Pues Manoli tiene un museo. Me ha encantado el mueble cómoda o aparador pero su patio encalado me encanta y me recuerda muchísimo a las paredes de las casas antiguas en Lanzarote y ese blanco que el sol convierte en luz cegadora.

    Buen día, unas fotos preciosas.

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  7. No se que es más bonito, los recuerdos que nos cuantas o las fotografías de las que nos hablas.
    Besotes
    Sara

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  8. Que hermoso Post Piola! que suerte poder regresar a tus lugares de la infancia y fotografiarlos y contárnoslo, la casa de Manoli es una preciosidad por donde la veas, que bella historia, cada objeto, cada recuerdo, beso grande

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  9. Me imagino los recuerdos tan entrañables que tienes que tener.

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  10. Que envidia de casa. Tengo una máquina Singer igualita, solo que sin la mesa.

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  11. Preciosa entrada que me ha conmovido y me ha hechoo recordar cunado mi abuela me mandaba a "casa los López" a comprar "el borreguito" (Norit)

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  12. Unas imágenes realmente preciosas y un post conmovedor.
    Bss
    Sara

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  13. Que bella tu entrada!!!!!
    Entre Nika y tu se han encargado de recordarme la casa de mis abuelos, ella, mi abue me permitía verla coser desde lejitos en una maquina Singer que mi madre aun conserva...hmmmmm tiempos aquellos!!!!
    Gran jueves de macrorecuerdos!!!!!!

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  14. ¡Bonitas fotos! Un lugar lleno de encanto y recuerdos...

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  15. Cuanta historia, cuántos recuerdos, cuántas cosas lindas en ésta entrada Piola. Una casa maravillosa a la que me imagino te debe emocionar volver!

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  16. Hermosas imágenes, me han encatando las de el patio. Los detalles, las plantas, todo.

    xoxo

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  17. Qué entrañable!!!! Es un verdadero gustazo saber que hay gente que se esfuerza en conservar sus recuerdos y su historia a través de los objetos que le acompañaron y que permiten que a cada uno le acerquen a su propia memoria de ese tiempo o de ese instante.
    ¡Cuántas añoranzas y evocaciones!
    Bueno y cuántos objetos preciosos
    ¡Feliz jueves!

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  18. Que hermoso post , que hermosa historia, y que hermosa casa!
    :)

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  19. hermosooooooooooooo ^^
    gracias por dejarme soñar

    ...

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  20. Nika,que bonito

    (qué fotos ves bollo )

    Luna

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  21. La radio, la singer, la mecedora... a quién no le llevan a la casa de los abuelos... gracias, gracias por todo lo que cuentas... se sienten los afectos a flor de piel... Cariños!

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  22. Que emocion pensar en algunas de las cosas que se ven y recordar la propia infancia! Gracias! hermoso post!!!

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  23. He encontreado un post muy entrañable Piola....seguro que mientras hacías el reportage , todo te ha vuelto a venir con nitidez.. Gracias por compartir esos recortes de tu niñez .Las fotos preciosas poque los objetos tambien lo son .
    Besos.feliz fin de semana Piola.

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  24. Me ha encantado leer la historia de la tienda de Fulgencio y ver como su hija conserva todos sus enseres. La hormas de zapatero son preciosas. Unas fotos encantadoras y un relato entrañable. Besos Piola.

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  25. Un post cargado de emoción,, me ha encantado leer la historia de esa tienda y que hermoso lugar,,, las hormas de Zapatero son realmente hermosas
    Feliz finde

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  26. Vaya... las emociones salen a la luz con tu post, Piola. Precioso...

    Besos

    J&Y

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  27. que bello! da ganas de llevar una camioneta y llevarse todo!! y como dice Retroyconencanto..me hizo acordar a la casa de mi abuela española, que vive en el norte de Argentina.. que ganas de estar alla y tb llevarme sus cosas! jajaja hermoso y emocionante =)

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  28. ¡Cómo me gusta esta entrada! Me ha encantado ver esta casa con su historia y sus joyas bien cuidadas aunque no entiendan por qué quieres ese cajón de la fruta. Estoy deseando ver el resto de la casa. Besos.

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  29. Un bellissimo post lleno de nostalgia, me encantan las historias del pasado. Divinas las imagenes.
    Buen finde!

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  30. Hola Piola :
    Encantador relato ,se nota el sentimiento que has puesto en éste post ,la casa es lindísima y los objetos verdaderos tesoros !
    La máquina de coser una joya !! Gracias por compartir tan bonito lugar y tan emocionados recuerdos .Saludos.

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  31. Piola tu niñez de chica de pueblo me ha recordado a la mía propia...mi madre me mandaba a casa Santiago...la diferencia es que casa Santiago dio paso a un supermercado moderno y no a un salón tan bonito como el de Manoli...cuantas cosas preciosas contiene ese salón...y cuantas historias de podrían contar de cada uno de esos objetos...que suerte contar con los cuadros de tu padre...los últimos...
    espero ver como es ese cajón que han recuperado...
    seguro que sus dormitorios son todo un lujo...
    Un abrazo

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