jueves, 2 de marzo de 2017

Dar kawa, uno de los mejores riads en Marrakech



Por fin os puedo mostrar el magnífico riad en el que nos hospedamos durante
nuestro viaje a Marrakech: Dar Kawa.

Os advierto desde ya que este es un post laaaargo y con muchas fotografías,
pero es que el espacio lo merece cien por cien como podréis comprobar.

Situado en el laberíntico corazón de la Medina, entre la Plaza de las Especias
y la Medersa Ben Youssef, el edificio que ocupa este riad fue construido a
principios del siglo XVII como sede de una hermandad religiosa. Es por ello
que muestra elementos de la arquitectura Saadi, transmitiendo calma y una
energía especial.

Como la mayoría de los riads, se encuentra escondido en un pequeño callejón:
tras una fachada y una puerta que descolocan al llegar, nadie diría que dentro
pueda existir un espacio lleno de estilo y diseño que fusiona a la perfección
elementos del mundo occidental y árabe.

Adquirido por la diseñadora belga Valérie Barkowski, el edificio fue restaurado
en el año 1999 respetándose en lo posible la arquitectura original, eligiendo los
materiales por su autenticidad y sencillez: el cedro para la carpintería, baldosas
y paramentos de cemento bruñido, colores sobrios... siguiendo los principios de
la cultura marroquí ancestral.


Tras la puerta de entrada, un sencillo recibidor lleno de detalles propios del país:
asientos de troncos de palmera, valiosas alfombras bereber, sombreros de paja,
ramas secas de flor de palmera y leña. Poco más es necesario para decorar este
espacio donde el blanco de las paredes y el gris azulado de las imperfectas
baldosas de cemento son realmente los protagonistas.

Un viejo mapa de colegio cuelga de una de las paredes mostrando la extensión
del antiguo imperio árabe, así como dos grandes cuadros de la variada colección
de obras de arte (pinturas, fotografías...) que Valérie tiene por todo el riad.


Blanco y gris azulado conforman el tándem cromático principal en toda la
estructura del edificio (menos en la terraza que ya os enseñaré en un post
aparte), así como en muchos de los complementos decorativos.

El negro se suma en algunos muebles y detalles, aportando a la decoración
un toque noretnic.


Todo en Dar kawa está concebido para jugar con los sentidos y el estilo

de vida marroquí: el olor de los naranjos y jazmines del patio, la comida 

tradicional, la ropa de hogar diseñada por Valérie Barkowski, realizada 

artesanalmente con materiales naturales por mujeres del país... 


Allí es fácil dejarse llevar y hacer realidad la ansiada slow life.



El patio es el corazón de la casa como en todas las viviendas marroquíes.

En invierno está cubierto por una tela transparente e impermeable que permite
ver el cielo al tiempo que protege de las temperaturas menos cálidas y de la
lluvia.

Aúna diversos ambientes donde poder comer, disfrutar un te, una lectura o
tenderse simplemente a descansar, sentir, contemplar...


Muebles de diseño actual, pieles, alfombras, faroles y un gran sofá/tumbona
vestido con grandes cojines conviven perfectamente en este espacio al que
dan directamente algunas estancias.


Como fuimos en Navidad, algunos toques de decoración festiva como el árbol
esquemático en hierro en la pared, iluminado de noche con luces led, y
portavelas de cristal con forma de estrellas colgando de los naranjos.



Los desayunos con productos de temporada y origen orgánico, riquísimos y
variados, servidos en sencillo menaje de diseño noretnic.

Las temperaturas invitaron a tomarlo en el patio en vez del comedor.

Frecuentemente y a pesar de la cubierta, se colaban algunos pajaritos que
alegraban con sus juegos y trinos.




Por la noche la luz de los faroles y el olor a jazmín florecido daban un toque
mágico y acogedor.



La principal estancia común que da al patio comparte espacio para comedor y
otra zona de descanso con cama/tumbona. Los arcos que separan ambos
ambientes son espectaculares, especialmente el que conserva la decoración
original de estilo saadi.


¿No os maravillan los cojines que visten la tumbona?

 Son diseño de Barkowski y seguramente me inspiraré en ellos para decorar
el cojín que estoy tejiendo con la lana que compré en Marrakech.




Enamorada de cada uno de los detalles de esta estancia, especialmente de la
gran fotografía en blanco y negro que la preside y se convierte en punto focal
de atención desde el patio.






La cocina es sencilla y con algunos toques sorprendentes como esa pared
decorada con cazos de madera o las lámparas de techo realizadas con
una estructura pensada para poner botellas de vidrio recicladas.

¡Flechazo nuevamente!





El cuidado por los detalles se observa en todos los espacios, incluso
pasillos y escaleras.


Empezamos un recorrido por las habitaciones y lo hacemos por la suite principal
(Muntaz) que ocupa la primera planta del ala izquierda a la que se accede por
una escalera propia. Cuenta con un amplio espacio que aúna dormitorio, salón
con chimenea y zona de escritorio.

Dos ventanas dan al patio pero la iluminación natural procede sobre todo de
una claraboya cenital.

La decoración es impactante, con un juego de maletas antiguas y dos lámparas
auxiliares en el cabecero como únicos puntos de color sobre la base bicromática
en blanco y negro.


La ropa de cama es el modelo Bandit Queen de la diseñadora belga, con
un original y atrevido estampado de piezas de lencería antigua.

Las telas del sofa, puff y cojines, así como las impresiones de la pared,
pertenecen a su colección NO-MAD inspirada y realizada en India.





El baño con vestidor de esta suite ocupa una estancia independiente y es uno
de los espacios que más me gustó.



Pasamos a otro dormitorio.

La suite Olmassi está situada en la planta baja, con acceso directo al patio.

Cuenta con un saloncito con chimenea, baño y vestidor independiente.

La antigua cama bereber con barrotes es la pieza de mobiliario que da
carácter a esta habitación, vestida con ropa de cama de la colección Orpheus
messenger que combina líneas geométricas y frases pespunteadas en los
almohadones.



Sobre el banco del distribuidor que da acceso al baño y al vestidor otra de las
impresiones y los estampados en tela de la serie NO-MAD.


Este es el dormitorio más colorido, con predominio de rojo sobre blanco
incluidas las alfombras, en lana o la realizada con círculos de pieles de pelo
en distintos estampados.



No sé si os habréis fijado en los largos cordones de seda negra terminados en
borlas que se pueden ver en todas las estancias.

Se trata de los interruptores de luz. Un detalle que me pareció originalísimo y
de lo más visual.

La suite Omani, con dos habitaciones, baño y vestidor, no pudimos fotografiarla
por haber estado ocupada durante toda nuestra estancia.


Y finalmente llegamos a nuestro dormitorio, Baboune, el más pequeño por
ser el único que quedaba libre para la semana que nos alojamos, pero con
un encanto y una luz que compensaba creo la diferencia de metros.

La cama es nuevamente la protagonista del espacio, un diseño de Ministero
del gusto inspirada en un antiguo modelo marroquí. Está vestida con una de
las colecciones de la línea clásica de ropa de cama de Varkowski, con detalles de
pasamanería, así como cojines que combinan pespunteado con estampados
tie-dye pertenecientes a la serie Jaya de la colección NO-MAD.

La pared del cabecero presenta una solución muy original para salvar el
descuadre, creando un espacio que hace las veces de mesita de noche con
libros y un flexo vintage.



La fotografía macro de un cactus, volteada e impresa en gran formato, decora
una de las paredes, aportando un toque actual y dinámico que me encantó.



El baño, en microcemento bruñido a la manera marroquí, con toallas de su línea
Irma rematadas por borlas y los albornoces en lino gris.




Los accesorios de baño en zinc. ¿No os parecen monísimos esos colgadores en
forma de mano?


Espero que hayáis disfrutado de este home tour por el que es considerado
uno de los mejores riads de Marrakech.

No sólo el entorno, también el trato y la atención del personal siempre
pendiente de hacernos sentir bien y facilitarnos la visita a la ciudad,
especialmente Abdelhadi y su gran sonrisa.

No coincidimos con Valérie que vive en el campo cerca de la ciudad y está
frecuentemente de viaje buscando inspiración y haciendo realidad nuevos
proyectos.

Quizás en otra ocasión porque es seguro que volveremos.


17 comentarios:

  1. ¡Piola me he relajado sólo de ver las imágenes!
    Es un lugar que transmite mucha calma y sosiego y que además está decorado con un gusto exquisito. Siempre me ha sorprendido el gran espacio que se oculta tras los callejones y pequeñas puertas de los riads.
    Gracias siempre por compartir tu experiencia.
    Besos

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  2. Entrar en un Riad por primera vez es siempre toda un experiencia... Nunca olvidaremos la primera impresión al entrar en el nuestro, Karmela se llamaba; un impactante remanso de paz y relax, tan solo separado por una puerta del sorprendente caos de la medina. Nos encanta las fotos que has hecho de Dar-Kawa y su depurada decoración, Piola. Tomamos nota, pues también estamos seguras de que volveremos.

    Besos mil de las dos

    J&Y

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  3. Todo es muy bonito, pero a mi me ha sorprendido y gustado mucho los cordones largos para encender la luz, es muy original.
    Besos

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  4. Como me alegra que este post haya sido laaaaaarrrrgggoooo porque no nos hubieramos conformado con nada menos. Qué maravilla de lugar, un SPA extra large para todos los sentidos, me fascinó Piola. Ni me imagino como te debe haber costado dejarlo!!!

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  5. Que pasada, me ha encantado todo(y lo bien que nos lo cuentas!!!).
    un beso grande
    belen

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    1. Un beso también para ti, Belén:¡feliz finde!!!!
      <3

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  6. Piola, te estás convirtiendo en guía de viajes además!! :-) Espectacular lugar a tener en cuenta (como todos los que nos muestras).

    Un beso y feliz finde!

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    1. Me alegro que te haya gustado, Silvia!!!!
      Feliz finde y un besazo también para ti <3

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  7. Precioso!!!Podria enumerar cada uno de los detalles que me han enamorado empezando por ese gris azulado,esa luz, todo ,nada tiene desperdicio y la manera de fusionar la decoración vamos un diez !Piola graciaaaaas . Besazos. E

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    1. La pena es que internet aún no permita captar y compartir los olores, la temperatura...
      Me alegro mucho que te haya gustado, Elena. Besazos y feliz finde <3

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  8. Que maravilla!. Que relajación transmiten estos lugares tan aparentemente ocultos. En especial el que nos muestras, me ha impresionado por su belleza y porque combina el estìlo tipicamente marroquí, en su modalidad más elegante, con formas más depuradas que incluso rozan lo nórdico.
    Un besito.
    Marìa

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  9. Hola Piola !! yo estuve el año pasado en Marruecos y casi la mayoria de los Riad que alojamos eran similares a las fotos que nos muestras .. Me trajiste unos lindos recuerdos de un pais caotico pero lindo ,, realmente me sorprendes con la calidad de tu fotografia

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  10. Nos encanta! Qué bonita decoración, pura sencillez y elegancia, lleno de detalles a cual más genial. Tomamos nota se ese riad. La ropa de cama, los cojines, las alfombras, los colores... todo ideal. Trasmite calma y paz.
    Besinos

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  11. Me quedé sin palabaras! Un sueño ese lugar, y sobre todo, aunque no conozca, se ve en perfecta corcondancia con el entorno. Muy buena elección Piola! Besos

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  12. Que belleza de imágenes, un lugar de ensueño con rincones llenos de inspiración. Que placer este post recorriendo cada rincón. Un beso Piola.

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    1. Me alegro que te guste, Ana María, es un lugar de ensueño ciertamente <3

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  13. Piola E S P E C T A C U L A R ... aparte de que el sitio es maravilloso, las fotos son muy, muy, muy buenas. Comparto!
    (Y quiero ir yaaaaa)

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